De Rosa relanza el Merak con una quinta generación completamente rediseñada. El nombre no es nuevo, ni mucho menos: recorre más de veinticinco años de historia en la marca italiana, con una etapa en el aluminio, el hidroformado, los cuadros híbridos aluminio-carbono y, después, el carbono integral.
La novedad 2026 no pretende, sin embargo, repetir el pasado. De Rosa habla de una bicicleta de carretera de competición completa, más ligera, más estable, más precisa, con una identidad visual calificada de retrofuturista. La palabra pesa un poco. El proyecto, en cambio, merece que nos detengamos en él.
🚀 En breve:
Nuevo De Rosa Merak 2026 con cuadro anunciado de 700 g y horquilla de 280 g
Bicicleta de carretera de competición polivalente, más ligera pero presentada como más estable
Paso de rueda oficial hasta 34 mm, estándar UDH y caja de pedalier T47 de 85,5 mm
La cifra que va a circular más rápido es sencilla: 700 g para el cuadro y 280 g para la horquilla. De Rosa también anuncia una bicicleta completa entre 6,9 y 7,1 kg, según los montajes, las ruedas y los grupos elegidos.
La marca insiste, sin embargo, en un punto importante: este Merak no está pensado únicamente en torno a la báscula. La bicicleta quiere seguir siendo eficaz en subida, evidentemente, pero De Rosa lo posiciona más bien como una bicicleta de competición polivalente y ligera, capaz de acelerar, descender rápido, mantener un alto ritmo y encadenar terrenos sin reducirse a una sola casilla.
Es un planteamiento sensato. Muchas bicicletas ultraligeras se vuelven difíciles de descifrar en cuanto intentan también abarcar la aerodinámica, el confort, la rigidez y la estabilidad. Aquí, De Rosa reivindica el equilibrio, con secciones más generosas en la horquilla y el triángulo trasero para no convertir la ligereza en nerviosismo excesivo.
El nuevo Merak mantiene un perfil bastante depurado: tubo superior tenso, frontal compacto, líneas limpias. Visto de lado, la bicicleta parece casi minimalista. La lectura cambia cuando se observa desde atrás, con volúmenes más marcados alrededor del triángulo trasero y la horquilla.
Es uno de los puntos técnicos más interesantes del dossier facilitado por De Rosa. La marca no vende solo una forma: explica que esta arquitectura más presente contribuye al trabajo sobre el control, especialmente cuando aumenta la velocidad y en los descensos.
Habrá que esperar, obviamente, a fotos reales y luego a una prueba para juzgar la presencia real de la bicicleta. Por ahora, la ausencia de imágenes oficiales y el recurso a visuales 3D dejan un ligero regusto a inacabado. En una máquina tan ligada a la imagen, las proporciones y el detalle, es una pena.
El Merak acepta oficialmente neumáticos de hasta 34 mm. Se ha convertido en un dato muy importante en las bicicletas de carretera modernas: no solo por el confort, sino también por la tracción, la seguridad en descenso y la capacidad de adaptar la bicicleta a firmes imperfectos.
De Rosa se mantiene prudente: la sección real dependerá de la llanta y del neumático utilizados, y los montajes cercanos al límite convendrá verificarlos. Es el reflejo correcto, sobre todo con neumáticos modernos que a veces tallan más ancho de lo previsto.
Este paso de rueda no convierte al Merak en una bicicleta de gran fondo. De hecho, De Rosa lo recuerda: la geometría sigue orientada a la competición. El confort podrá ajustarse mediante la elección de neumáticos, pero quienes busquen una posición muy erguida o una plataforma de larga distancia más tolerante deberán mirar en otro lugar de la gama.
En cuanto a estándares, el Merak adopta una patilla UDH, una caja de pedalier T47 de 85,5 mm, una dirección 1-1/2” a 1-1/2” y una tija de sillín De Rosa específica.
La tija se ofrece de serie sin retroceso, con opciones de 12 mm y 25 mm.
El nuevo Merak se ofrecerá en ocho tallas, de 42,5 a 56,5. Los valores de stack y reach evolucionan de forma muy afinada, lo que permite esperar una elección de talla precisa para los ciclistas que estén entre dos cuadros.
De Rosa insiste en un punto clásico, pero aquí realmente importante: en una bicicleta de competición, la talla no se elige solo a partir de la altura del ciclista. La posición buscada, la flexibilidad, la longitud del tronco y el cockpit cuentan muchísimo.
En lo estético, el proyecto técnico permanece idéntico, pero se propondrán tres líneas gráficas: Classic, Dynamic y Race. Classic apuesta por la sobriedad, Dynamic utiliza líneas longitudinales más visibles y Race impulsa aún más la identidad de competición.
La marca también anuncia posibilidades de personalización de colores y gráficos, sin detallar aquí las limitaciones exactas del programa.
Probablemente sea el detalle simbólico más potente: De Rosa retira el célebre corazón de la pipa de dirección. No desaparece la identidad de marca, sino que se desplaza. La marca explica que quiere otorgar mayor protagonismo a las proporciones, el diseño y las superficies del cuadro.
Esta elección seguramente dividirá opiniones. En De Rosa, el corazón no es un simple logotipo secundario: es un marcador afectivo, casi patrimonial. Retirarlo de la pipa equivale a asumir un riesgo estético, sobre todo en un modelo con tanta carga histórica.
Pero también es lo que da algo de relieve a este nuevo Merak. De Rosa no se limita a repintar una bicicleta existente con una narración nostálgica. La bicicleta mira a su historia sin intentar copiarla.
Merak no es un nombre colocado al azar sobre un cuadro de carbono. En 2000, Romāns Vainšteins se convierte en campeón del mundo en carretera en Plouay con un Merak. Ese mismo año, Francesco Casagrande gana la etapa Prato-Abetone en el Giro, termina segundo de la general y se lleva la clasificación de la montaña.
El modelo queda después asociado a los equipos profesionales De Rosa, en particular con Pietro Caucchioli, vencedor de dos etapas del Giro 2001 y luego tercero del Giro 2002.
Ese pasado no dice cómo se comporta la nueva bicicleta. Pero sí explica por qué De Rosa parece tratar al Merak como algo más que una simple plataforma de producto. Es una bicicleta con memoria de competición, y la marca italiana ha elegido visiblemente no cargarla demasiado de folclore.
El nuevo De Rosa Merak cumple con varias claves muy actuales: cuadro muy ligero, paso de rueda de 34 mm, estándar UDH, T47, integración limpia, posicionamiento de competición pero no ultraespecialista. El discurso está bien hilado: no es ni una pura escaladora, ni una aero radical, ni una gran fondo disfrazada.
Dos reservas siguen siendo importantes en esta fase. Primero, no se ha comunicado ningún precio en los elementos disponibles. En este nivel de producto, será necesariamente un dato central. Después, la ausencia de fotos oficiales reales limita la lectura del diseño, sobre todo cuando parte del lanzamiento se apoya precisamente en las proporciones, los volúmenes y la desaparición del corazón en la parte frontal.
Queda la impresión de una bicicleta muy De Rosa: elegante, cargada de historia, pero no prisionera de su pasado. Un Merak moderno, probablemente de altísima gama, que invita a ser visto de otro modo que en un render 3D.
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