El primer Coros Dura tenía una idea simple: hacer un ciclocomputador con muchísima autonomía, no demasiado caro y lo bastante fácil de usar como para no perderse en los menús. Rodé con esta primera generación el año pasado, con verdadera simpatía por su autonomía descomunal, pero también con algunas reservas sobre su software y su pantalla táctil.
Con el Coros Dura 2 Solar, la marca no se conforma con una actualización prudente. Da un giro. Sube el precio, cambian los materiales, crece la pantalla, evolucionan los controles y el diseño toma una dirección que nunca había tenido entre manos en un GPS para bicicleta.
Pude probar este modelo antes de su lanzamiento oficial, con un firmware aún en fase final pero ya muy estable. Y quizá ese sea el punto más interesante: Coros saca un producto maduro desde el principio.
Puntos fuertes:
- Autonomía siempre impresionante
- Pantalla MIP legible y muy reactiva
- Diseño fino, ligero y realmente distintivo
A mejorar
- Botones hápticos menos naturales que la antigua rueda
- Zoom cartográfico aún algo limitado
Un diseño que no se parece a ningún otro GPS para bicicleta
El primer contacto sorprende. El Dura 2 Solar no tiene esa forma de bloque negro que encontramos en la mayoría de ciclocomputadores. La parte frontal es extremadamente fina, con menos de 6 mm en la zona superior, mientras que la trasera engorda notablemente para integrar la fijación y la electrónica.
En la mano, casi recuerda a un viejo teléfono de tapa de los años 2010, al estilo Motorola RAZR. No es una comparación muy ciclista, pero describe bien la sensación: una lámina delgada, estilizada, casi extraña al principio.
La construcción mezcla carbono y aluminio anodizado. El resultado transmite seriedad, densidad y buen acabado, sin dejar de ser ligero. En la báscula, el Dura 2 Solar baja de los 100 g, con un peso de 99 g. Para un ciclocomputador con pantalla de 3,5 pulgadas, paneles solares y una construcción tan trabajada, es un dato notable.
Este diseño tiene una consecuencia tonta, pero real: apoyado plano sobre una mesa, el GPS no se mantiene bien. Vuelca con facilidad. No es dramático una vez instalado en la bici, pero habrá que evitar gestos torpes en la cafetería, en el taller o al conectarlo.
La carga se hace por USB-C, con una tapa de goma bien integrada. Nada exótico, y mejor así.
En la caja, la ausencia de soporte se nota
En la configuración recibida, no venía ningún soporte para GPS. Coros parte de la base de que una buena parte de los ciclistas ya tiene en casa un soporte compatible con Garmin. En muchos casos, es cierto.
El Dura 2 Solar utiliza una fijación compatible con soportes tipo Garmin, y Coros también ofrece sus propios soportes de aluminio, vendidos por separado o en un pack con el ciclocomputador. Pero esta ausencia sigue siendo una pequeña decepción.
Para un ciclista ya equipado, no es más que un detalle. Para quien descubre la disciplina o compra su primer GPS para bicicleta de verdad, no es tan evidente. Incluso Garmin aún no ha tomado del todo la costumbre de suprimir totalmente el soporte en sus packs clásicos.
El posicionamiento de la fijación también merece un comentario. El cuarto de vuelta está colocado bastante bajo en el GPS. Ventaja: hay muy pocos riesgos de que el ciclocomputador llegue a tocar el cockpit, incluso en un puesto de mando compacto. Inconveniente: en mi montaje, quedaban aproximadamente cinco centímetros entre la parte inferior del GPS y el manillar. Funcionalmente, ningún problema. Estéticamente, está menos integrado.
Una pantalla MIP muy legible y por fin realmente reactiva
La pantalla es uno de los grandes avances de esta versión. Coros se mantiene en un panel MIP de 3,5 pulgadas, una elección lógica para preservar la autonomía y garantizar una excelente legibilidad en exterior. La marca anuncia una resolución de 336 × 620 píxeles, una relación de aspecto 17:9, tratamiento antirreflejos y una frecuencia de refresco de 38 Hz.
En la práctica, la legibilidad es excelente. Me sorprendí rodando con el brillo a cero, a pleno sol, sin tener que forzar para leer los datos o el mapa. Es exactamente lo que espero de un GPS para bicicleta: no necesariamente una pantalla espectacular en parado, sino un panel que siga siendo legible cuando ruedas, con gafas, luz y vibraciones.
El verdadero cambio viene sobre todo de la reactividad. Para una pantalla MIP, el Dura 2 Solar responde rápido. Mucho más rápido que mi Garmin Edge 1040 Solar en las manipulaciones de mapa. Los desplazamientos, los deslizamientos y el «pinch-to-zoom» dan una sensación casi de smartphone, aunque el zoom sigue siendo algo limitado para mi gusto.
Este punto cambia el uso. En un GPS con cartografía, la fluidez no es un lujo: determina si realmente te atreves a mover el mapa en marcha, comprobar una carretera, mirar un desvío, o si acabas esperando a la siguiente parada.
Controles modernos, pero no todos convincentes
Coros ha abandonado la rueda del primer Dura. En el Coros Dura de primera generación, esa rueda formaba parte de los elementos que me parecían más prácticos, aunque a veces la pantalla táctil careciera de reactividad. Aquí, la marca cambia de lógica: pantalla táctil, botones laterales y dos botones hápticos bajo la pantalla.
Estos dos botones con respuesta háptica permiten, en particular, navegar verticalmente por las páginas de datos. Funcionan. La respuesta es limpia. Pero no los he encontrado indispensables.
Mi problema no es su eficacia bruta. Es el espacio que ocupan en el diseño general del ciclocomputador. Con una pantalla táctil tan reactiva, dos botones físicos bien colocados en el lateral me habrían parecido más naturales. Aquí, a veces tengo la impresión de que estos botones existen sobre todo porque el diseño quería integrarlos.
Una pulsación larga en el botón izquierdo activa el control por voz. Y ahí, es una muy buena sorpresa. La función es simple, rápida y funcionó bien durante mi prueba. Poder lanzar una acción, ajustar un parámetro o interactuar con el GPS sin multiplicar los gestos en la pantalla tiene sentido sobre la bici.
Coros añade también un timbre virtual, activable con doble toque en la pantalla. Es el tipo de función que puede parecer un gadget, pero que puede ser útil en uso urbano o en vías compartidas. El altavoz anunciado a 95 dB ofrece una verdadera presencia sonora, aunque el volumen del timbre todavía debe optimizarse mediante una actualización.
La autonomía sigue siendo el arma principal de Coros
El Dura 2 Solar conserva lo que hacía la fuerza de Coros: una autonomía enorme. La marca anuncia 120 horas en modo GPS completo, 70 horas en doble frecuencia, y una recarga solar capaz de añadir dos horas de autonomía por una hora de exposición a 75 000 lux.
Los paneles solares son un 17 % más grandes y un 25 % más eficaces que los de la primera generación. Ya no tenía el primer Dura a mano para hacer una comparación directa y limpia, así que no voy a exagerar este punto.
En mis salidas, con una meteorología más bien otoñal, el resultado sigue siendo muy convincente. Con sensores activados, perdía alrededor de un 1,5 % de batería por hora. No es el tipo de cifra que asusta antes de una jornada larga.
El primer Dura ya había marcado con esta promesa de resistencia, medida en torno a 70 a 80 h en uso intensivo en nuestra prueba publicada. El Dura 2 Solar mantiene esa base, pero con una pantalla más grande, una interfaz más rápida y una construcción mucho más ambiciosa. Ahí es donde la evolución se vuelve interesante: Coros ya no pide realmente elegir entre autonomía y modernidad.
Cartografía, entrenamiento, sensores: Coros refuerza su ecosistema
El proceso de inicio es clásico y está bien hecho. Hay que pasar por la aplicación Coros para emparejar el GPS, actualizarlo y ajustar finamente los parámetros. Nada desconcertante si ya has usado un GPS moderno para bicicleta.
La cartografía progresa claramente. El Dura 2 Solar ofrece seguimiento de itinerarios, indicaciones giro a giro, recálculo fuera de línea a través de la aplicación de Coros con los mapas descargados, alertas de salida de ruta, puntos de interés y alertas de subida sin necesidad de seguir una traza.
El zoom táctil hace la navegación mucho más agradable. Mantengo una reserva sobre la amplitud del zoom, que me habría gustado más amplia. Pero para el guiado en ruta, el sistema se ha vuelto mucho más cómodo que en la primera generación.
En entrenamiento, el Dura 2 Solar puede gestionar sesiones estructuradas, tests de FTP y potencia máxima, la visualización de numerosas métricas, la modificación de las páginas de datos directamente desde el ciclocomputador, y la sincronización con las aplicaciones de terceros habituales: Strava, Komoot, Ride with GPS, TrainingPeaks, TrainerRoad, Zwift o Wahoo Sync.
La compatibilidad con sensores cubre lo esencial: ANT+, Bluetooth, Wi‑Fi para actualizaciones y transferencias, frecuencia cardiaca, potencia, rodillo inteligente, radar, luces, bicicletas eléctricas, transmisiones electrónicas Shimano y SRAM. El soporte de ciertos elementos, como Campagnolo o los perfiles de bicicleta múltiples, llegará mediante actualización.
Es un punto importante: Coros ya no vende solo un ciclocomputador aislado. La marca construye un ecosistema completo alrededor de sus relojes, de su sensor de frecuencia cardiaca, de su aplicación y de sus planes de entrenamiento. Garmin sigue obviamente muy asentado en este terreno, pero Coros avanza rápido y con una lógica bastante clara.
Un firmware ya estable, y no es poca cosa
Probé un modelo antes de su lanzamiento oficial, así que esperaba algunas rarezas. Hubo muy pocas. El firmware era estable, las funciones principales respondían correctamente y no tuve esa sensación de producto lanzado demasiado pronto.
Es una diferencia importante con algunos GPS o relojes que llegan con una buena hoja técnica y luego necesitan varios meses de correcciones antes de ser realmente recomendables. Aquí, el Dura 2 Solar ya da la impresión de ser un producto acabado.
Quedan funciones previstas tras el lanzamiento: botón izquierdo más personalizable, notas de voz, compatibilidad con sensores de presión de neumáticos, perfiles de bicicleta múltiples, gestión ampliada de sensores, páginas Climb Alert personalizables. Habrá que juzgar estos añadidos cuando estén disponibles, no antes.
Pero Coros tiene un historial bastante tranquilizador en este punto. La primera generación evolucionó mucho mediante actualizaciones. El Dura 2 Solar parte de más arriba, con menos compromisos visibles desde el inicio.
Precio y posicionamiento: Coros cambia de categoría
El Dura 2 Solar se anuncia a 499 € solo, o 549 € con soporte. El soporte de aluminio se anuncia a 79 €.
Este precio cambia totalmente la lectura del producto. El primer Dura jugaba una carta agresiva, casi disruptiva, con una tarifa contenida y una autonomía difícil de batir. El Dura 2 Solar ya no busca solo ser el GPS listo e incansable. Viene a atacar frontalmente a los ciclocomputadores de gama alta.
La subida se justifica en parte por los materiales, la pantalla, la potencia de cálculo, la cartografía, los controles por voz y el conjunto de software. Pero también crea una expectativa más alta. A este nivel, se perdonan menos fácilmente las decisiones ergonómicas discutibles, la ausencia de soporte en ciertas configuraciones o una integración visual imperfecta en algunos cockpits.
¿Para quién tiene realmente sentido este Dura 2 Solar?
El Coros Dura 2 Solar hablará primero a los ciclistas que quieren un GPS con muchísima autonomía, muy legible, con cartografía real y un comportamiento moderno. Larga distancia, gravel, carretera, entrenamiento estructurado, salidas frecuentes: cubre muchos perfiles de uso.
Lo encuentro particularmente interesante para quienes no quieren vigilar la batería antes de cada salida. Con este nivel de autonomía, el GPS vuelve a ser una herramienta que casi te olvidas de cargar. Y eso, en una bici, es una comodidad real.
Estoy menos convencido por los botones hápticos bajo la pantalla. No arruinan la experiencia, pero no los encuentro tan naturales como la rueda del primer Dura. El diseño, por su parte, puede dividir. Personalmente, me parece atrevido y muy logrado en la mano, menos perfecto una vez montado según el cockpit utilizado.
Queda lo esencial: Coros no se ha limitado a mejorar su primer GPS. La marca ha cambiado de categoría. El Dura 2 Solar mantiene la autonomía como base, pero por fin añade la pantalla, la fluidez, las funciones y el acabado que faltaban para mirar de frente a las referencias del mercado.
Ya no es solo un GPS recomendable por su batería. Es un verdadero ciclocomputador de gama alta, con una fuerte personalidad y algunas decisiones que darán que hablar.